A    Cualquier persona que teniendo serios problemas visuales (Degeneración Macular, Retinopatía diabética, Glaucoma, Retinosis Pigmentaria, Cataratas...) no pueda realizar tareas habituales con sus gafas convencionales y ya haya recurrido a al medicina o cirugía, puede beneficiarse de la adaptación de ayudas ópticas.

Incluso en personas con poca agudeza visual se consiguen buenos resultados; siempre que estén motivadas y dispuestas a trabajar durante la rehabilitación. Más del 50% de estas personas son mayores de 60 años y padecen Degeneración Macular Asociada a ala Edad (DEMAE).